Las redes sociales y la privacidad


La base de Internet es la libertad de la información: libertad para publicarla y compartirla con usuarios alrededor del mundo. Sin embargo, nada es gratis en esta vida y el precio que quizás haya que pagar por esta “libertad” es demasiado alto: los datos privados de quienes navegamos diariamente en la red.

Encabezadas por Facebook, las redes sociales se encuentran en el ojo del huracán: la cantidad de información “privada” que se comparte a diario en ellas es gigante. Fecha de nacimiento, estado civil, fotos, gustos y un sinfín de datos de cada uno de sus usuarios circulan sin mayor regulación que el ajuste que nosotros mismos elegimos para nuestra cuenta en la red social que utilicemos. Pero eso no es todo.

Los usuarios no solamente podemos exponernos a la mirada malintencionada de un tercero que se esconde tras un nick o que es “amigo de tu amigo”. Eso es lo menos malo que tendríamos que sobrellevar. El peor escenario es que toda esa información sea aprovechada y vendida directa o indirectamente a un tercero, sin nuestro permiso.

Eventualmente el negocio de Facebook y otros servicios similares podría ser justamente ese: la cantidad de información privada almacenada en sus servidores. No solamente tienen datos como el nombre, la edad o el sexo de sus usuarios, sino quiénes son sus amigos, dónde trabaja o cuáles son sus hobbies.

Por otra parte, gracias a las miles de aplicaciones existentes en Facebook, terceros ya tienen parte de esa información, ¿o acaso alguien se fija en el mensaje indicando que el autor de la aplicación tiene acceso a la información del usuario antes de descubrir los misterios de la Galleta de la Fortuna o de dárselas de chef en Restaurant City? Y si bien el uso de esta información aún es limitado, ¿cuánto tiempo pasará antes que deje de serlo?

Obviamente el usuario tiene la responsabilidad de manejar y elegir qué información comparte con la red, pero la gran mayoría no lo hace. O peor: ni siquiera sabe que puede hacerlo.

Este no es un tema nuevo. La privacidad no sólo en las redes sociales sino en Internet en sí es una gran preocupación hace un buen tiempo tanto de los usuarios, como de los gobiernos. La cuestión es qué hacer al respecto, cómo poder regular el flujo de estos datos sin caer ni en la censura, ni en el abuso del uso de la información.

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Categoría: Opinión.




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