Opinión de XenServer de Citrix


La virtualización no es una moda pasajera, de hecho, ya hemos hablado de este tema alguna vez, analizando los beneficios económicos y medioambientales de este tipo de tecnologías. Desde que empecé a trabajar con máquinas virtuales, me he dado cuenta hasta qué punto hemos estado infrautilizando nuestras infraestructuras y la lenta respuesta que dábamos ante nuevas necesidades (comprar un nuevo servidor, instalar el sistema operativo, etc). He de reconocer que no llevo largo tiempo con el tema, un par de años, pero estoy totalmente convencido que la virtualización en el centro de datos será el modelo de gestión al que debemos tender, tanto es así, que el cloud computing se basa, precisamente, en la virtualización.

Para virtualizar el centro de datos encontramos, como ya hemos comentado en alguna ocasión, plataformas propietarias (gratuitas y de pago) o libres, como Proxmox VE. Hoy vamos a analizar una plataforma propietaria, Citrix XenServer, que tiene una versión gratuita que no tiene nada que envidiar a otros sistemas de pago, como por ejemplo VMWare (y que supera con creces a la versión gratuita que tiene disponible VMWare, el ESXi).

Citrix XenServer es una plataforma desarrollada por Citrix, que se basa en el proyecto Xen (que era GPL y fue absorbido por Citrix en el año 2007) y en la distribución Red Hat. Hasta el año pasado, este producto era totalmente de pago, si bien, decidieron abrirlo por completo, allá por el mes de marzo, distribuirlo de manera gratuita y ofrecer, ya con coste, el soporte a la plataforma (con distintos niveles de servicio) y una versión premium para grandes corporaciones.

Centrándonos en gastar poco dinero, esta solución está bastante bien. Nosotros la usamos en complemento con Proxmox, básicamente porque el rendimiento de las máquinas virtuales de sistemas basados en windows es mucho mayor en la plataforma de Citrix que realizándola en KVM. Tan sólo hay que descargar la ISO desde la web del fabricante y realizar la instalación en el servidor (que es un proceso de lo más sencillo).

Ventana externa
Durante el proceso de instalación tendremos la opción de realizar una instalación limpia o bien, y este es un detalle que me encantó, transformar el sistema existente en una máquina virtual; es decir, instalar XenServer y, además, transformar lo que ya hay en el servidor en una máquina virtual de manera automática. Este detalle he de reconocer que me ganó, ya que tener que volver a montar un sistema es, casi, una de las barreras que impiden virtualizar sistemas que ya están en producción.

La gestión de la plataforma se realiza mediante el XenCenter, una aplicación de escritorio que sólo funciona en Windows (muy mal por parte de Citrix), afortunadamente existen dos proyectos para la creación de plataformas de gestión libres, como OpenXenManager y XenwebManager (para manejar la plataforma vía web). Desde esta aplicación podremos agregar servidores que tengan instalado XenServer y gestionar las distintas máquinas virtuales que arranquemos en cada uno de ellos. Otro de los detalles interesantes de XenCenter es la posibilidad de conectarnos en remoto a las consolas o escritorios de las máquinas virtuales, centralizando toda la administración y gestión desde un único punto.

¿Qué características nos ofrece esta plataforma?:

•Lógicamente, virtualización de sistemas Windows y Linux.
•Sin limitación de memoria asignada a las máquinas virtuales (algo que sí ocurría en algunas versiones gratuitas) y hasta 8 CPUs virtuales
•Soporte para almacenamiento compartido en red
•Migración en caliente de máquinas virtuales entre nodos (creándose clústers entre los distintos nodos físicos).
•Gestión centralizada (con XenCenter) de las máquinas virtuales y biblioteca centralizada de imágenes y plantillas base (entornos y sistemas operativos).
Resumiendo, es una opción interesante para virtualizar servidores a bajo coste (y tan bajo, ya que es gratuita) e incluye funciones avanzadas (clústers, migración en caliente, etc) que otras herramientas comerciales no incluyen en sus versiones gratuitas, por lo que es bastante recomendable para los que quieran iniciarse en la virtualización de servidores.

No obstante, tiene algunos detalles que no gustan, como, por ejemplo, la gestión mediante una aplicación de escritorio Windows, personalmente me parece un atraso (menos mal que la comunidad del software libre reaccionó y desarrolló algunas alternativas), además, el soporte para virtualizar distribuciones Linux es algo a mejorar, normalmente andan una versión por detrás de la última disponible.

Personalmente, la recomiendo, quizás no como única plataforma de virtualización, más bien como complemento a otras , como por ejemplo, Proxmox VE, porque funciona muy bien virtualizando sistemas basados en Windows.

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Categoría: Virtualización.




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