Refracción


Cuando la luz toca el límite entre dos materiales transparentes, se divide en dos partes. Parte del rayo de luz se refleja a la primera sustancia, con un ángulo de reflexión equivalente al ángulo de incidencia. La energía restante del rayo de luz cruza el límite penetrando a la segunda sustancia.

Si el rayo incidente golpea la superficie del vidrio a un ángulo exacto de 90 grados, el rayo entra directamente al vidrio. El rayo no se desvía. Por otro lado, si el rayo incidente no golpea la superficie con un
ángulo exacto de 90 grados respecto de la superficie, entonces, el rayo transmitido que entra al vidrio se
desvía. La desviación del rayo entrante recibe el nombre de refracción. El grado de refracción del rayo depende del índice de refracción de los dos materiales transparentes. Si el rayo de luz parte de una sustancia cuyo índice de refracción es menor, entrando a una sustancia cuyo índice de refracción es mayor, el rayo refractado se desvía hacia la normal. Si el rayo de luz parte de una sustancia cuyo índice de refracción es mayor, entrando a una sustancia cuyo índice de refracción es menor, el rayo refractado se desvía en sentido contrario de la normal.
Considere un rayo de luz que pasa con un ángulo que no es de 90 grados por el límite entre un vidrio y un
diamante. El vidrio tiene un índice de refracción de aproximadamente 1,523. El diamante tiene un índice de refracción de aproximadamente 2,419. Por lo tanto, el rayo que continúa su trayecto por el diamante se
desviará hacia la normal. Cuando ese rayo de luz cruce el límite entre el diamante y el aire con un ángulo
que no sea de 90 grados, se desviará alejádose de la normal. La razón es que el aire tiene un índice de
refracción menor, aproximadamente 1,000, que el índice de refracción del diamante

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Categoría: Conectividad y Redes.




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