Relación cliente-servidor


El modelo de computación cliente-servidor distribuye el procesamiento entre múltiples computadoras. El procesamiento distribuido permite el acceso a sistemas remotos con el fin de compartir información y los recursos de la red. En un entorno cliente-servidor, el cliente y el servidor comparten o se distribuyen las responsabilidades de procesamiento. La mayoría de los sistemas operativos de redes usan el modelo cliente-servidor para proporcionar los servicios de red a los usuarios. Las computadoras en una red pueden denominarse hosts, estaciones de trabajo, clientes o servidores. Cualquier computadora que ejecute TCP/IP, ya sea una estación de trabajo o un servidor, es considerada una computadora host.

Las siguientes son definiciones de otros términos de uso común:

• Host local: el equipo en el que el usuario trabaja en ese momento.

• Host remoto: un sistema al que el usuario tiene acceso desde otro sistema.

• Servidor: proporciona recursos a uno o más clientes por medio de una red.

• Cliente: un equipo que utiliza los servicios de uno o más servidores de una red.

Un ejemplo de relación cliente-servidor es el de una sesión FTP. El FTP es un método universal para transferir archivos de una computadora a otra. Para que el cliente intercambie archivos con el servidor, éste debe estar ejecutando el servicio o “daemon” FTP. En este caso, el cliente solicita la transferencia del archivo. El servidor provee los servicios necesarios para enviar o recibir dicho archivo.

La Internet también es un buen ejemplo de una relación cliente-servidor de procesamiento distribuido. El cliente o “front end” generalmente maneja las funciones de interfaz al usuario tales como la presentación en pantalla, los formularios de ingreso y la edición de datos. Esto se realiza con navegadores como el Netscape o el Internet Explorer. Los navegadores envían peticiones a los servidores web. Cuando el navegador solicita datos al servidor, éste responde y el navegador recibe una respuesta del servidor web.

Entonces, el navegador muestra los datos HTTP recibidos. El servidor o “back end” maneja las peticiones de páginas web del cliente y provee servicios HTTP/WWW.

Otro ejemplo de una relación cliente-servidor es el servidor de una base de datos y la realización de una consulta o un ingreso de datos por parte de un cliente en una LAN. El cliente puede estar ejecutando una aplicación escrita en C o Java y el servidor puede estar ejecutando Oracle u otro software de administración de bases de datos. En este caso el cliente maneja las tareas de presentación al usuario. El servidor provee los servicios de almacenamiento y recuperación de datos para el usuario.

En un entorno típico de servidor de archivos, el cliente podría trasladar grandes cantidades de archivos de la base de datos para procesarlos localmente. El traslado de los archivos desde la base de datos podría producir un excesivo tráfico en la red. En el modelo cliente-servidor en cambio, el cliente envía una consulta al servidor y el software de base de datos del servidor puede procesar centenares de miles de registros y transferir sólo unos pocos al cliente para satisfacer la consulta. Los servidores son usualmente mucho más poderosos que las computadoras cliente y están mejor dotados para el procesamiento de grandes cantidades de datos. En la computación cliente-servidor, el almacenamiento de la base de datos y su procesamiento se realiza en el servidor. El cliente sólo debe generar y enviar la consulta. Una cantidad relativamente pequeña de datos o de resultados podría pasar por la red. Se satisface la consulta del cliente y se utiliza una porción menor del ancho de banda de la red. El gráfico muestra un ejemplo de un esquema cliente-servidor. Cabe notar que usualmente la estación de trabajo y el servidor se conectan a la LAN por medio de un hub o concentrador o un switch.

La distribución de las funciones en redes cliente-servidor tiene ventajas significativas, pero también genera algunos costos. Aunque la concentración de recursos en los servidores brinda mayor seguridad, además de facilitar el acceso y el control coordinado, el servidor se convierte en un elemento indispensable en la red, lo que se conoce como un punto único de falla. Sin un servidor operativo, la red no puede funcionar en lo absoluto. Además, los servidores requieren de personal experto y capacitado para su administración y mantenimiento, lo que aumenta los gastos de operación de la red. Los servidores requieren de hardware adicional y software especializado, lo cual aumenta sustancialmente los costos.

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Categoría: Conectividad y Redes.




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